Migraña: ¿por qué te da y qué hacer para que no detenga tu vida?

Comprender la migraña va mucho más allá de hablar de un "simple dolor de cabeza". Se trata de un trastorno neurológico complejo que afecta la calidad de vida de millones de personas en el mundo.

Dolor de cabeza no es lo mismo que migraña: el término "dolor de cabeza" (o cefalea) es solo un síntoma, similar a tener fiebre o tos. Existen alrededor de 300 tipos de dolores de cabeza, y la migraña es solo uno de ellos. Sin embargo, destaca por tres razones: 1) es la causa más frecuente de consulta médica y de visitas a urgencias por dolor de cabeza, 2) es altamente discapacitante, 3)es una enfermedad neurológica con una clara base genética, 7 de cada 10 personas con migraña tienen al menos un familiar que también sufre de dolores de cabeza y nacen con una predisposición a sufrirla durante la vida; no es algo "normal" ni un malestar que deba ignorarse.

¿Cómo saber si lo que sientes es migraña?

La migraña se manifiesta con dolor de cabeza que inicia leve pero va incrementando hasta volverse moderado o fuerte, pero no viene solo, usualmente viene acompañado de un cerebro que se vuelve hipersensible a los estímulos externos: sensibilidad extrema a la luz (fotofobia), molestia ante el ruido (sonofobia), intolerancia a ciertos olores, sensibilidad en el cuero cabelludo (alodinia) manifestándose como incomodidad al usar diademas, peinarse, llevar gafas o amarrarse el cabello. 

Además, durante una crisis la persona puede experimentar irritabilidad, lentitud en el procesamiento mental y dificultad para concentrarse, náuseas o vómito. De modo que, no se trata solo de dolor, pues invalida temporalmente para trabajar, compartir en familia o disfrutar del día a día.

¿Hay circunstancias que pueden hacer que se active la migraña?

El cerebro del paciente con migraña no tolera bien los cambios y es poco tolerante a las variaciones de la rutina. Los detonantes no "crean" la migraña, sino que actúan como combustible para encender una mecha, una fogata que ya existe, que ya genéticamente viene instalada.

Principales detonantes:

  1. Cambios hormonales: Afecta a 3 mujeres por cada hombre. Suele debutar en la pubertad con relación al pico hormonal de esta etapa. Las fluctuaciones hormonales durante el periodo alrededor de la menstruación o la menopausia pueden disparar el dolor, pero tiende a disminuir luego de la menopausia.

  2. Cambios en el sueño: Dormir en exceso o dormir menos de lo necesario.

  3. Ayunos prolongados: Saltarse comidas o modificar los horarios de alimentación.

  4. Cambios emocionales: Estrés y emociones fuertes, recibir malas noticias, discutir o pasar por picos de tensión.

  5. Cambios de temperatura: El calor o tener bruscos de temperatura (como pasar del calor intenso al aire acondicionado).

El mito de los alimentos y el chocolate

Aunque suele prohibirse una amplia lista de alimentos (chocolate, dulces, quesos madurados, leche, entre otros) para controlar la migraña, la realidad es que la comida solo es un detonante directo en 1 de cada 10 pacientes. Lo más común es que el alimento no sea el culpable: 6 de cada 10 pacientes con migraña tienen síntomas premonitorios, esto significa que horas antes de que aparezca el dolor, el cerebro envía señales: fatiga, bostezos, necesidad de orinar con frecuencia, sed y antojos de dulce, chocolate u otros alimentos.

Esta fase es el inicio de la migraña, entonces la persona come el chocolate como parte del antojo, llevada por la fase previa, el dolor aparece poco después y se le atribuye erróneamente la culpa al alimento, pero en realidad, si no se comiera el chocolate, el dolor de todas formas iba a aparecer. Entonces, solo quitamos un alimento cuando haya una respuesta consistente: cada vez que se expone al alimento le da dolor de cabeza.

¿Tiene cura o hay que aprender a vivir con dolor?

La migraña es una enfermedad crónica que no se cura, pero sí se puede controlar y tratar eficazmente. Aunque tiende a fluctuar con los años y suele reducir su intensidad notablemente en la madurez (cerca del 80% de las personas experimentan una gran mejoría tras la menopausia), nadie debe resignarse a vivir con dolor, no es una opción hoy en día pues existen múltiples tratamientos para recuperar la calidad de vida. 

¿Cómo actuar ante una crisis de migraña?

Cuando el dolor aparece, el tiempo es el factor decisivo:

  • Trata la crisis dentro de la primera hora: Al pasar más de 60 minutos con dolor, las neuronas liberan moléculas inflamatorias que generan resistencia a los medicamentos. Apagar una crisis al inicio es como apagar una chispa con un vaso de agua; pero si se deja pasar el tiempo es como intentar controlar un incendio forestal, se vuelve más difícil quitar el dolor.

  • Medidas no farmacológicas:
    Reposar en un entorno oscuro y silencioso.
    Mantener una buena hidratación.
    Aplicar compresas o gorros de gel frío en la cabeza.

  • Opciones médicas y farmacológicas:
    Existen diversas opciones para las crisis según la intensidad: desde analgésicos comunes y antiinflamatorios, hasta medicamentos específicos como los triptanes y las nuevas moléculas conocidas como gepantes.

Cuando hay 4 o más días de dolor de cabeza por mes, se recomienda el uso de tratamientos preventivos para migraña (orales, inyectables o medicamentos de nueva generación que son específicamente dirigidos a migraña y que tienen alta efectividad), con esto mantener bajo control la enfermedad, disminuir los días de dolor, y el uso excesivo de analgésicos, disminuyendo así la discapacidad por la migraña y mejorando la calidad de vida. Cada paciente tiene condiciones propias, y por esto, la consulta médica con un profesional es la mejor opción para definir la mejor estrategia terapéutica que se acomode al perfil del paciente.

 

 

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